Queridos feligreses, internautas y vecinos de nuestra parroquia de “María Inmaculada y Santa Vicenta María”, sed bienvenidos.
Vale la pena mostrar a nuestro barrio, a los nuestros, que una Parroquia es un lugar privilegiado de comunión. En ella se entrecruzan las más diversas vivencias, aprendizajes, edades, oportunidades, iniciativas... que tienen una única clave de comprensión: la fe celebrada, creída, vivida y orada.
También nos mueve la esperanza de que todo tiene mucho más gusto del que somos capaces de darle con nuestra dedicación. Y, finalmente, la caridad que madura como el fruto precioso del paso de Dios por nuestra existencia.
Aquí, los habituales, los que nos vemos a menudo en la Iglesia y por el barrio, hemos, si podemos, de colaborar con la vida de nuestra comunidad. Esto nos obligará, como gusta decir al Santo Padre, a bajar del balcón de la comodidad para preguntarnos: ¿Y yo, qué puedo hacer? Otros, pasados los años de la gran actividad, podréis admirar de qué modo la Parroquia sigue siendo una tierra fecunda, un gran jardín cuidado por la Divina Providencia.
"Contad al pueblo todo lo referente a esta vida nueva"
(Hch 5,20b).
Aquí tendrás una muestra de ello.
Cordialmente, Manuel Sánchez Velasco, Párroco
EVANGELIO
El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido
Lucas 14, 1. 7-14
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que
os convidó a ti y al otro, y te diga: "Cédele el puesto a este". Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para
que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba". Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla
será enaltecido».
Y dijo al que lo había invitado:
«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque
corresponderán invitándote, y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos».
Palabra del Señor.
De interés:
Si quieres ver más vídeos sobre las intenciones del Papa los encontrarás en Youtube